
Hoy en día creemos tener todo lo que nosotros queramos al alcance de nuestras manos, todo sea por esas zapatillas, esa chaqueta y un montón de bienes materiales, todo esto gracias al grandioso invento del crédito (el cual viene desde hace siglos) y al bendito “dinero plástico” (algo mas contemporáneo), ya que nos ayuda a salir de cualquier apuro al que nos veamos expuestos.
Nos sentimos mas a gusto con un buen par de zapatillas, que sean de una marca determinada, dado que las que no tienen el logotipo no nos sirve, nos interesa que el resto de la gente sepa cuanto valen y que las tengo porque me esforcé por ellas; sin mirar que todo eso, el que nosotros compremos ciertas marcas y en ciertos lugares, como los mall, donde están las multitiendas y las transnacionales, nos lo impone el resto de la sociedad, y mas aun, el sistema neoliberal con millones de publicidades, imponiendo estereotipos, ya que si no compramos lo que nos dicen, no seremos como quienes salen en los comerciales.
Es impresionante ver que casi todo un país este endeudado, es cierto que es un medio para obtener ciertos bienes, pero esto me trae inmediatamente una gran pregunta: ¿Por qué le otorgamos valores necesarios a bienes secundarios? Es cierto que la gente se endeuda para fines objetivos y necesarios primeramente, por ejemplo obtener una vivienda, en cierta parte me parece lógico, nadie quiere morir de frió y en la calle. Solo muy pocos poseen dinero para pagar inmediatamente una casa, pero de ahí a endeudarse por vestimenta y por intentar tener una vida que imponen los medios, eso en especial, me parece estúpido. Pero ¿y la respuesta a la pregunta? Creo que es el valor, esa es la respuesta a la pregunta anterior, el valor de las cosas, podemos sacrificarnos semanas, meses y hasta años, solo para obtener un bien y sentirnos “felices” y aceptados en la sociedad, sin desmerecer que nuestro status obtiene un plus, por obtener lo que tanto deseamos.
Con el ejemplo de la casa, lo que quiero demostrar es que, si bien el derecho a vivir y ser habitante de un país, no nos asegura nada hoy en día, ya que el Estado no mira a todas las personas con los mismos ojos, es decir, de una forma igualitaria. Frente a un préstamo, estos son distintos entre las personas, distintas viviendas, distintos sectores en donde se ubicara la casa y distintas formas de pago. Conocido es el caso de los deudores habitacionales, los cuales luchan, hacen protestas, tomas, huelgas de hambre, son detenidos y la solución no se ve por ningún lado por parte del Estado. Demostrando finalmente que hoy en dia lo que al Estado le interesa es el valor de las personas y no el Ser humano, es decir, cuanto valen y cuanto aportan al Estado en términos económicos, dejando de lado que son seres vivos con necesidades.
Frente a esta lógica, ¿Qué nos hace ser seres individualistas que solo velamos por nuestros intereses? Sabemos que existe pobreza, que hay niños, jóvenes y ancianos que andan en las calles sin un hogar, sin un trabajo, sin educación y sin salud, en definitiva, sin oportunidades de “ingresar al sistema” por no poseer “los requisitos básicos”. Creo que lo que nos hace pensar de forma individualista, es el mismo sistema económico, político y social, creo esto porque económicamente todo hoy en día es visto con los números, cada vez nos alejamos más de la emocionalidad, acercándonos mas a una racionalidad económica fría, que no piensa en el otro como un semejante, si no como una competencia. Por el lado político, el país se vende cada vez mas a empresas, dejando de existir servicios públicos, se critica la salud y la educación, que raro no, justo son servicios públicos, esto, debido a que se privilegia lo privado, dejando lo público a los que no tienen voz para reclamar, es decir, los pobres. En lo social, vivimos bajo el alero de lo que nos impongan los medios de comunicación, compramos lo nuevo y desechamos lo viejo, durmiendo la inteligencia de las personas.
No digo no ser participe del consumismo, pero si estar un tanto alejado o por lo menos intentarlo, por eso creo que mi solución va por no tener tarjetas, yo no tengo y no quiero tenerlas, solo una vez me endeude y aun se sigue pagando esa cuenta, el precio inicial se ah triplicado, ¡¿Cómo no odiar al sistema?! Algún día todo este sistema colapsara, pero para eso hay que no ser participe de el, además debemos tener otras ideas y llevarlas a cabo en un sistema colectivo, todos podemos tenerlo todo. Simplemente hay que organizarse y no crearse necesidades tontas. La idea es vivir tranquilos, ser personas “libres” y no esclavas del sistema. En definitiva, hay que ir empujando al sistema hasta el suicidio.
por Israel Mandujano Moya
PD: Les dejo dos exelentes temas, el primero de una banda española y el segundo es de un Chileno. Ambos temas representan en totalidad este argumento, espero que los escuchen.
Saludos