sábado, 2 de mayo de 2009

"Consumismo"


Hoy en día creemos tener todo lo que nosotros queramos al alcance de nuestras manos, todo sea por esas zapatillas, esa chaqueta y un montón de bienes materiales, todo esto gracias al grandioso invento del crédito (el cual viene desde hace siglos) y al bendito “dinero plástico” (algo mas contemporáneo), ya que nos ayuda a salir de cualquier apuro al que nos veamos expuestos.

Nos sentimos mas a gusto con un buen par de zapatillas, que sean de una marca determinada, dado que las que no tienen el logotipo no nos sirve, nos interesa que el resto de la gente sepa cuanto valen y que las tengo porque me esforcé por ellas; sin mirar que todo eso, el que nosotros compremos ciertas marcas y en ciertos lugares, como los mall, donde están las multitiendas y las transnacionales, nos lo impone el resto de la sociedad, y mas aun, el sistema neoliberal con millones de publicidades, imponiendo estereotipos, ya que si no compramos lo que nos dicen, no seremos como quienes salen en los comerciales.

Es impresionante ver que casi todo un país este endeudado, es cierto que es un medio para obtener ciertos bienes, pero esto me trae inmediatamente una gran pregunta: ¿Por qué le otorgamos valores necesarios a bienes secundarios? Es cierto que la gente se endeuda para fines objetivos y necesarios primeramente, por ejemplo obtener una vivienda, en cierta parte me parece lógico, nadie quiere morir de frió y en la calle. Solo muy pocos poseen dinero para pagar inmediatamente una casa, pero de ahí a endeudarse por vestimenta y por intentar tener una vida que imponen los medios, eso en especial, me parece estúpido. Pero ¿y la respuesta a la pregunta? Creo que es el valor, esa es la respuesta a la pregunta anterior, el valor de las cosas, podemos sacrificarnos semanas, meses y hasta años, solo para obtener un bien y sentirnos “felices” y aceptados en la sociedad, sin desmerecer que nuestro status obtiene un plus, por obtener lo que tanto deseamos.

Con el ejemplo de la casa, lo que quiero demostrar es que, si bien el derecho a vivir y ser habitante de un país, no nos asegura nada hoy en día, ya que el Estado no mira a todas las personas con los mismos ojos, es decir, de una forma igualitaria. Frente a un préstamo, estos son distintos entre las personas, distintas viviendas, distintos sectores en donde se ubicara la casa y distintas formas de pago. Conocido es el caso de los deudores habitacionales, los cuales luchan, hacen protestas, tomas, huelgas de hambre, son detenidos y la solución no se ve por ningún lado por parte del Estado. Demostrando finalmente que hoy en dia lo que al Estado le interesa es el valor de las personas y no el Ser humano, es decir, cuanto valen y cuanto aportan al Estado en términos económicos, dejando de lado que son seres vivos con necesidades.

Frente a esta lógica, ¿Qué nos hace ser seres individualistas que solo velamos por nuestros intereses? Sabemos que existe pobreza, que hay niños, jóvenes y ancianos que andan en las calles sin un hogar, sin un trabajo, sin educación y sin salud, en definitiva, sin oportunidades de “ingresar al sistema” por no poseer “los requisitos básicos”. Creo que lo que nos hace pensar de forma individualista, es el mismo sistema económico, político y social, creo esto porque económicamente todo hoy en día es visto con los números, cada vez nos alejamos más de la emocionalidad, acercándonos mas a una racionalidad económica fría, que no piensa en el otro como un semejante, si no como una competencia. Por el lado político, el país se vende cada vez mas a empresas, dejando de existir servicios públicos, se critica la salud y la educación, que raro no, justo son servicios públicos, esto, debido a que se privilegia lo privado, dejando lo público a los que no tienen voz para reclamar, es decir, los pobres. En lo social, vivimos bajo el alero de lo que nos impongan los medios de comunicación, compramos lo nuevo y desechamos lo viejo, durmiendo la inteligencia de las personas.

No digo no ser participe del consumismo, pero si estar un tanto alejado o por lo menos intentarlo, por eso creo que mi solución va por no tener tarjetas, yo no tengo y no quiero tenerlas, solo una vez me endeude y aun se sigue pagando esa cuenta, el precio inicial se ah triplicado, ¡¿Cómo no odiar al sistema?! Algún día todo este sistema colapsara, pero para eso hay que no ser participe de el, además debemos tener otras ideas y llevarlas a cabo en un sistema colectivo, todos podemos tenerlo todo. Simplemente hay que organizarse y no crearse necesidades tontas. La idea es vivir tranquilos, ser personas “libres” y no esclavas del sistema. En definitiva, hay que ir empujando al sistema hasta el suicidio.

por Israel Mandujano Moya

PD: Les dejo dos exelentes temas, el primero de una banda española y el segundo es de un Chileno. Ambos temas representan en totalidad este argumento, espero que los escuchen.
Saludos

Habeas Corpus - Consumismo


Subverso - El Lobo

viernes, 1 de mayo de 2009

"Una Esperanza"


Es un hecho que Marcos Enríquez-Ominami viene subiendo en las encuestas. A poco tiempo de declarar su candidatura a la presidencia, ya lleva ganado el diez por ciento de los electores.

Muchos podrán decir que los votos de Ominami muestran el rechazo, y el descontento de la sociedad chilena en estos días, pero es un hecho que el candidato va en alza, lo que tiene con dolor de cabeza a los veteranos de Freí y Piñera.

Ni los 15 años que lleva el marido de la Martita en candidatura, ni el famoso “fideicomiso ciego” del “emprendedor” Sebastián, pueden contra la frescura y astucia del moreno. A mi parecer Enríquez-Ominami representa a toda esa juventud desilusionada de la política criolla, apestada de los dinosaurios de la concertación y de los corruptos momios de la derecha.

Pues no debemos olvidar que Freí se dedico a vender cuanta empresa nacional existía, dejando de lado las políticas sociales y publicas, privilegiando la economía, insertando en Chile cada vez mas el sistema neoliberal; Piñera por su parte, a mi parecer, haría lo mismo y mas de lo que hizo Freí en su gobierno; recordemos, que Piñera es un reconocido empresario, el que vería a la gente como acciones de un mercado, el cual seria Chile, y no como seres humanos; dejando así, su “vocación de servicio publico” como un simple discurso político para ganar los votos. Yo, no le creo nada.

Ominami a mi modo de ver, da esa pequeña esperanza de que Chile cambie y sea un país un poco más justo cada día. Quizás el candidato sea mas de los mismo, quizás nos mientan otra vez, quizás esto jamás cambie, quizás habrán personas que quieran los cambios en el inmediato, con revoluciones y lucha armada.

Por mi parte, prefiero que las cosas se hagan en lo sólido, y para eso tiene que ser paso a paso; culturizando y enseñando a la gente, no queremos que pase nuevamente lo del 73, que mueran cientos de personas para haber vuelto al mismo sistema; Prefiero que el cambio sea paulatino y solidó, no importa si no lo disfruto yo, me importan las futuras generaciones.

Creo que Ominami puede ser el primer paso al futuro cambio, quiero soñar que lo es, quiero probar esta estrategia, e inscribirme para votar por Ominami; y ver que pasa. Quizás me desilusione, pero jamás dejare de creer que Chile algún día cambiara. Nada cuesta soñar …

por Camila Armijo Callealta

Marco Enriquez-Ominami anuncio campaña presidencial

miércoles, 29 de abril de 2009

"La Muerte de los Salvadores"

Principalmente creo que la baja sustancial en la participación juvenil con respecto a elegir a “nuestros” representantes, se da bajo la lógica de no sentirse representados con quienes van a las elecciones. En su mayoría, los políticos son personajes que el individuo común ve muy lejanos, poco creíbles, sin ideología, sin valores, en definitiva, sin una autodeterminación.

La solución que plantean los políticos frente a esta problemática, la de que los jóvenes no demuestren interés por las elecciones, la cual se basa en la inscripción automática a los registros electorales y voto voluntario, no pasa por convertirnos a todos en “ciudadanos obligados”. Con esta propuesta por parte del Estado, el individuo pierde su capacidad de Libertad, de opinión y de determinación frente a lo que respecta a temas sociales. ¿Por qué simplemente, no quieren aceptar que la juventud no desea participar libremente? ¿Qué es lo que los atemoriza tanto? Una respuesta a estas interrogantes, es que al ser poca la ciudadanía participe, pierden legitimidad. Ya quedo demostrado con las movilizaciones estudiantiles de 2006 donde se pidió cambiar la LOCE, y el Estado en esta materia simplemente hizo oídos sordos y planteo la LGE, es cierto que se trabajó en conjunto, es decir, estudiantes, profesores y políticos, pero estos últimos fueron quienes tomaron las decisiones finales, privilegiando su interés por encima de la ciudadanía. ¿Qué mayor lógica para no ser participe de las elecciones? Si ellos han matado toda su propia imagen, provocando así el descontento de sus electores.

Especialmente yo no voto porque en mis ideas, no cabe la noción de que el ser humano domine a su semejante, en términos modernos, todos los individuos somos iguales y poseemos las mismas capacidades, por lo tanto no puedo creer en los políticos. No voto porque quienes son nuestros representantes son personajes que proceden de una elite política criolla que proviene de hace décadas, por no decir siglos, y que simplemente se dedica a reproducirse y mantener cierta alternancia en el poder. No voto porque no me siento representado, esa elite nunca ha sufrido los problemas que la mayoría de la población -quienes les dan los votos para que ellos salgan electos- ha sufrido en su diario vivir. No creo en sus promesas y no creo que en sus manos pueda estar la satisfacción de vivir en paz y tranquilidad.

Los políticos dicen ser la solución al problema de la integridad, de la pobreza, de la discriminación por géneros o razas, de la salud, de la economía, la desigualdad, de la educación y quien sabe que otras cosas mas. Cuando en verdad el problema son ellos, detrás de toda esa gran intención de solucionar estos problemas, existe un trasfondo, el cual simplemente es “El Poder”, se dice que el poder corrompe y que mas claro ejemplo que el de los políticos, si nos remontamos al plebiscito de 1988, se prometían cientos de medidas y de legislar a favor de todos los chilenos, pero paso lo que todos conocemos, Chile amplio mas su economía, vendiendo todo lo que alguna vez fue nuestro. Demostrándose que dónde antes hubo critica ahora sólo hay alabanzas, lo que antes era un crimen ahora solo es digno de elogio. De progresistas hippies a nuevos ricos “por el buen camino del socialismo”, decían estar contra el sistema cuando hoy son parte activa de ese mismo sistema. Decían querer cambiarlo todo y si es que algo ha cambiado simplemente fueron ellos. En síntesis, para mi son y seguirán siendo unos simples vendidos al poder.

Creo en definitiva que los problemas pueden ser solucionados por la misma gente, en muchos sectores existen organizaciones vecinales, ocupas, centros autogestionado, movimientos sociales-políticos, etc. que luchan por la igualdad, los cuales se alejan de este virus llamado “ personaje político” teniendo un antídoto infalible, el de la solidaridad y el apoyo mutuo. Desechando completamente colores y partidos políticos y falsos “Mesías”.


Por Israel Mandujano Moya


Bueno este es una parte importante de mi ensayo, espero que les cause intriga y una opinión, para eso fue creado este blog, para exponer nuestras creencias y convicciones con argumentos. Todo comentario será bienvenido. Saludos

PD: les dejo un exelente tema, el cual yo creo, expresa muchas cosas de las que pienso.

Subverso - Infórmate