jueves, 4 de junio de 2009

La Democracia está en jaque: ¿Porqué los jóvenes no se inscriben?

Si tuviésemos que destacar alguna característica de los jóvenes, esa podría ser la incertidumbre que presentan en su condición, ya que es la etapa de la vida en donde es más difícil tomar decisiones.

Según esto, es que ha llamado la atención un tema que tiene que ver con la toma de decisiones, más particularmente, con la participación política de los jóvenes y cual es la razón por la que no se inscriben en los registros electorales.

Existe un grave problema en torno a la incorporación de los jóvenes en el entramado social, muchos de ellos se sienten discriminados por el sólo hecho de ser jóvenes y no se sienten reconocidos como sujetos poseedores de derechos al igual que el resto de la sociedad. Esta situación provoca que los jóvenes busquen otras alternativas para ser capaces de reconstruir tejidos sociales y adquirir identidad.

Teniendo en cuenta que las cuestiones culturales, valóricas, morales, costumbres y tradiciones marcan nuestra cotidianidad en el vivir, el descontento de los jóvenes para con la política radicaría en la incongruencia existente entre su cosmovisión y la reflejada por los políticos.

Vamos a lo que nos convoca, que es la carencia de participación juvenil en política, al parecer esta disyuntiva es producto de la desconfianza generalizada que posee el Ejecutivo, enfocadas en las capacidades de la ciudadanía para involucrarse activamente en la gestión de políticas públicas.

Para este caso, las autoridades prefieren derogar responsabilidad en los cuadros tecnocráticos altamente preparados, que dejarlo en manos de una construcción a partir de la participación ciudadana. El punto anteriormente señalado, trae consigo el retiro de los jóvenes de la política , por un lado, debido a los obstáculos presentes en el ejercicio de su participación, y por otro, el descontento producido a raíz de la posturas divergente para con los que ejercen el poder.

Pero en el camino surge otra problemática acarreada por una participación ciudadana débil, que es el ejercicio de la democracia. La democracia posee un fuerte vínculo con el tema de la participación. Los ciudadanos valoran un mayor grado de participación a fin de producir una democracia más eficiente. Esto es de gran relevancia ya que la inclusión de la población es vista como señal de progreso, consiguiendo el reconocimiento como sujetos de derechos frente a determinados poderes e instituciones.

Últimamente se ha tratado de disminuir la brecha entre ciudadanía y política, para que esto se realice con éxito debe contar diversas implementaciones, una de ellas es instaurar nuevos espacios de partición, haciendo una distinción de intereses, lo que contribuiría a mejorar la representación.

Es necesario también crear un proyecto general para una especie de junta distrital de jóvenes, elaborada por el municipio, con pautas ordenadas en materia de gestión pública.

Luego es necesario crear una agenda programática, que contenga objetivos y sus respectivos plazos para desarrollarlos. Esta debe ser construida por los mismos ciudadanos dispuestos a participar, en función de lo que ellos mismo consideren primordial. Dicha medida ayudaría a fomentar la expresión ciudadana de manera transversal y sin distinción.

A modo de sugerencia, es importante generar un enlace entre participación política, el régimen de turno y las respectivas instituciones, esto en vista de realizar una democratización institucional.

La retroalimentación entre participación y representación ciudadana conduciría a una sociedad mas interesada en temas de orden político al ver que lo que realmente les interesa, se encuentra reflejado en la ejecución de los mandatarios.

Sin embargo, la participación se vuelve representación gracias al voto, de ahí remite la importancia fundamental que tiene el que los jóvenes y la ciudadanía en general se inscriban. Pero si no existen incentivos, si no existe cambio y menos preocupación por parte de los políticos para los jóvenes, es imposible pedirles que participen cuando lo que nosotros deseamos es que nos tomen en cuenta, se valoran nuestras opiniones y existan cambios en la estructura política que tenemos hoy , que aparte de retrógrada no es compatible son una sociedad chilena ad portas del bicentenario.

Nicole Tornel.