
En el imaginario colectivo está que los jóvenes no participan en política, pero en realidad a lo que se hace referencia es a la participación ciudadana como militantes de partidos políticos con representación nacional, pero… ¿los jóvenes son vistos como interlocutores válidos en la conversación social?, ¿de verdad sienten que importa su opinión para que las cosas “mejoren”? Es necesario hacer una salvedad: de aquí en adelante se entenderá que cuando hablamos de jóvenes estamos haciendo referencia a una categoría demográfica (un segmento de la población que sólo comparte la característica de pertenecer a un determinado grupo etario) y a una diversidad de formas de vivir una etapa del ciclo vital que llamamos juventud.
En el contexto de la existencia de otros tipos de participación ciudadana cabe destacar la participación que tienen algunos jóvenes que comparten la misma fe. Haré referencia como caso particular a los católicos, pudiendo haber tomado a otros grupos de jóvenes como los que profesan otras religiones, los miembros de las “tribus urbanas” (término acuñado por los “no jóvenes” y posteriormente adquirido por dichos jóvenes para identificarse), deportistas, bandas musicales, agrupaciones ecológicas, diversos clubes, ONG entre otros.
Quisiera comentar el 3º seminario realizado el 26 de septiembre del presente año, por el Arzobispado de Santiago (organizado por la Vicaría para la Educación) donde estuvieron presentes jóvenes que participan activamente en distintas pastorales de la Vicaría Zona Oriente, llamado JUSTICIA Y CARIDAD ¿Son el alma del joven de hoy? .Los tres expositores, todos católicos practicantes, fueron: Pedro Rodríguez (psicólogo, teólogo, profesor universitario) Radiografía del compromiso juvenil con la realidad chilena, Marisol Zaccarelli (Trabajadora Social y profesora universitaria) Desafíos sociales y pastorales a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y Felipe Guala (sociólogo y voluntario de América Solidaria) Testimonio: La solidaridad en lo cotidiano. Más que destacar el extenso curriculum académico de los expositores, lo duro y a la vez reconfortante de la experiencia vivida durante un año por Felipe en Guayaquil, Ecuador, los procesos de fe vividos tanto por Pedro como por Marisol al alero de la doctrina social de la Iglesia y la labor que siguen realizando en pastorales; lo que quiero destacar del sentido de este seminario es que añadido a la complejidad de ser jóvenes en el siglo XIX, está el conflicto que se da entre “el mundo prefabricado o confeccionado por los adultos”, el mundo de los grupos de pares (como las “tribus urbanas”) y el “nosotros” (jóvenes miembros activos de pastorales juveniles y escolares, jóvenes de convicción y fe) o en otras palabras la tensión existente entre los campos, por los distintos illusio y las racionalidades con que operan dichos campos, en los que se mueven estos jóvenes (que tienen hábitus que a veces se contraponen con el hábitus de otros grupos de individuos) (Bourdieu, 1994); donde los católicos, si es que realmente son católicos (es decir, que vivan la caridad tal y como es entendida por la Iglesia Católica, que está claramente expuesta en la última encíclica de Benedicto XVI Caritas in veritate –La caridad en la verdad-), aunque se espere que actúen con racionalidad política cuando se deben tomar decisiones políticas (estamos hablando de su actuar en el campo político) ,siempre estarán regidos por la fe (desde el campo de la religión) tanto si son adultos como si son jóvenes. Por esto los jóvenes católicos en políticas son una realidad.
Melva Barra
