Esta gran mujer, dejó de existir el jueves pasado alrededor de la 14:00 horas a la edad de 94 años, sus restos fueron velados en el ex congreso nacional y ahora descansan en el Cementerio General.
Hortensia Bussi desarrolló una intensa labor en pos de la democracia, la igualdad y la paz en Latinoamérica especialmente en Chile y México. Fue durante los 17 años de dictadura, la embajadora de Chile llevando a mas de 50 países la voz de miles de chilenos y chilenas tanto protagonistas o testigos de una de las peores y mas largas dictaduras que haya conocido el mundo.
Esta honorable mujer trascendió el ámbito de la denuncia promoviendo la democracia, la justicia social y el respeto a los derechos humanos, como la única forma de preservar la paz y prevenir que acontecimientos de esta índole, no se vuelvan a repetir.
Nació en Valparaíso el 22 de julio de 1014. En el ámbito académico, se graduó de profesora de Historia y Geografía en la Universidad de Chile; además, realizó estudios de estadística y ejerció como bibliotecaria en la Dirección de Estadísticas de Chile. El 17 de marzo de 1940 contrae matrimonio con Salvador Allende.
De salud frágil, durante su juventud debió permanecer varios años en cama debido a la tuberculosis que la aquejaba pero aprovechó ese tiempo para leer acerca de la actualidad del Chile y del mundo y sobretodo por la lucha de los derechos de la mujer.
Durante las campañas políticas de su marido, recorrió el país completo lo que le permitió tener un contacto privilegiado con la gente, sus preocupaciones y expectativas; especialmente con los trabajadores y conocer la realidad de las mujeres y el estado de jóvenes, niños y niñas.
En 1970 cuando después de tres intentos frustrados Salvador Allende gana las elecciones presidenciales, asume su rol de primera dama con una tarea de llevar justicia a los sectores mas necesitados. En el plano internacional colabora con el presidente en levar solidaridad y ayuda a países que sufren desastres naturales y lo acompañas en giras de las Naciones Unidas, la URSS, México, Ecuador, Perú y Argentina.
Pero llegaría el 11 de septiembre de 1973 día en que se pondría fin al gobierno de Salvador Allende, en un golpe cívico-militar que llevaría al poder a una junta militar con el comandante en jefe del ejército, augusto Pinochet Ugarte a la cabeza. Sin embargo en esta ocasión aparece toda la valentía, la fuerza y el temple de Hortensia Bussi cuya vida cambiaría desde ese minuto en adelante.
Desde su casa bombardeada por aviones de la fuerza aérea Hortensia enfrenta el inicio del pronunciamiento militar, salva su vida cuando uno de sus colaboradores la traslada a la casa de un amigo que la protege, pero los militares la ubican y le informan que debe trasladarse al hospital militar y luego viajar a Valparaíso para enterrar a su marido.
Recibe una urna sellada, acompañada sólo por su sobrino y rodeaba de fuerzas militares, entierra el cuerpo del presidente Allende, su marido que se había quitado la vida en el momento en que los militares entraban a la moneda. A pensar de su apariencia frágil grita: “aquí damos sepultura a Salvador Allende, presidente de Chile…”.
Días después del golpe, debe salir al exilio, México la recibe con los brazos abiertos, desde ahí lucha contra la dictadura militar y luego viaja a los 5 continentes para solidarizar con los derechos humanos y de las mujeres, levantando la voz por los miles de asesinados, torturados y desaparecidos en la dictadura de Pinochet.
No descansa en su objetivo por que la justicia y la democracia retornen a nuestro país. Estando en el exilio, sufre dos nuevas grandes pérdidas, la muerte de su hija Beatriz y de su cuñada Laura.
Después de 17 años, en 1988, regresa a Chile y nuestros compatriotas salen a las calles para recibirla y brindarle el reconocimiento que merece, si bien, desde su juventud, Hortensia Bussi se insertó en la lucha social, el año 1973 asumió sin titubeos la labor de defensa de los derechos humanos. Este último tiempo ya de vuelta en Chile centró todo su ímpetu en la Fundación Salvador Allende, realizando una labor educativa en torno a los derechos humanos.
No tardó en convertirse en un símbolo, en ser para el mundo, la viuda del presidente Allende y jugar un rol en la historia que fue para ella un compromiso ineludible. Sus denuncias sobre las violaciones a los derechos humanos ante el mundo permitieron que la opinión pública internacional fuera informada de lo que ocurría en Chile.
Con la fuerza de su palabra, de su sencillez fue capaz de movilizar a distintas personas, no importando el color político, personas destacadas y personas anónimas del mundo de la cultura, de la ciencia, del arte y el trabajo en torno a la solidaridad con nuestro país.
El ex presidente de Chile, Ricardo Lagos asistió al velorio de Hortensia Bussi a la cual se refirió así: “
Se ha ido una gran mujer pero queda un recuerdo dentro de las grandes mujeres de Chile. Fue la compañera de Salvador Allende cuando él no estuvo entre nosotros ella comprendió cual era su rol para que se reestableciera la democracia en Chile para que se abrieran antes la grandes alamedas y en ese contexto creo que hoy Chile está de duelo pero también orgulloso de la mujer que tuvimos entre nosotros.”
Sin duda las pérdidas o acontecimientos de este tipo, dolorosos para nuestro país
remueven la costra de heridas pasadas y me traen a la memoria lo que dijo Manuel Antonio Garretón, en la visita la facultad: seguimos siendo una sociedad Post- Pinochetista.
¿Que piensan ustedes?
Espero esta vez hayan mas comentarios.
Nicole Tornel