martes, 5 de mayo de 2009

¿Por qué los anarquistas rechazamos el sistema electoral?

La “democracia” no ha existido jamás, no es más que un invento del liberalismo para hacernos creer que somos todos iguales, ignorando así que existen desigualdades, clases, la diversidad y así mantenernos adormecidos con la mediocre idea de que hay que ganarse el pan con el sudor de la frente, soñando con que llegue el día en que un milagro nos haga ricos de la noche a la mañana, para no tener que trabajar más. No somos más que campesinos, cultivando dólares mientras los poderosos se gozan de las ganancias.

Esta “democracia” que se nos quiere imponer no la aceptamos ya que, lejos de representar una equidad, la balanza, bien saben, hacia donde se carga.

La democracia, llamada representativa, los obliga a votar por alguien. Cifran sus esperanzas en la persona que supuestamente los representará, pero que llegada la hora de tomar el poder se olvida de aquellas opiniones y necesidades, no se toman en cuenta en lo más mínimo, haciendo y deshaciendo a su antojo.

¡Y nos quieren hacer creer que participamos en su sistema de gobierno!. Solo porque hacen una raya en un papel, apoyando a un sujeto que no le interesamos para nada y solo piensa en su beneficio. La participación solo podría ser real si la democracia deja de ser representativa y pase a ser directa, es decir, en vez de votar por una persona, se votara por cosas concretas, por la manera de solucionar nuestros problemas.

La participación que queremos es la de todos, rechazamos la idea del gobierno de unos pocos ya que, no se pone en discusión quienes son siempre los mas beneficiados. La idea de autogestión y que nosotros mismos solucionemos las necesidades y problemas en forma colectiva y trabajo conjunto, es la manera de que hasta la mas minima necesidad sea satisfecha y así exista la participación concreta eliminando el vicio del salario.

Rechazamos el sistema electoral por tratarse de una entidad propia del estado capitalista, que legitima la arcaica noción romana de “al pueblo, pan y circo”, pero que en general da más circo que pan. Votando solo legitimamos este sistema con su corrupta democracia que siempre beneficia a los ricos.

Tampoco creemos que si un obrero o proletario llegara a tomar el poder por vías electorales cambiara algo, ya que este poder corrompe al hombre y además pasaría automáticamente a ser un burgués. El sistema piramidal nunca será justo ya que si un pobre llega al poder los demás que siguen abajo seguirán siendo explotados y con mal salario. Si un sistema comunista toma el poder, no cambian mucho las cosas, ya que la clase proletaria sigue siendo asalariada y como no, los pobres no dejan de ser pobres por arte de magia. El estado sigue siendo dueño de todo y firmando las liquidaciones de sueldo.

Proponemos la construcción de una nueva sociedad donde no existan pobres ni ricos, explotadores ni oprimidos, en donde uno aporte en lo que sabe y pueda y reciba lo que necesite. No estamos en contra del sistema capitalista porque si, sino que nos damos cuenta de la realidad e inscribiéndose en los registros electorales no dará cambio alguno. O acaso en los años desde la vuelta a la democracia cambio el sistema económico y el estado policial que, aunque algunos digan que no siga la misma represión que en dictadura, otros nos percatamos y luchamos. No se dejen engañar por el sistema electoral si muchos se han dado cuenta de lo que pasa y creemos nuevas razones para una nueva sociedad mas justa.

Por Daniel Cáceres Machuca



Sin Dios - Hoy Como Ayer


Cerditis aguda


La presidenta Michelle Bachelet hizo un llamado el lunes pasado a la tranquilidad de la ciudadanía y aseguro que Chile esta en condiciones de responder a la emergencia internacional provocada por la influenza porcina.

“Los chilenos pueden estar tranquilos, se han tomado todas las medidas, están las condiciones necesarias si es que apareciera algún caso o de alguien que haya viajado a México para su cuidado, tratamiento y aislamiento si fuera necesario”, aseveró Bachelet.

En Santiago, más de dos mil personas han sido examinadas por un escáner de fiebre instalado en el aeropuerto internacional A.M.B., entre ellos los jugadores de las Chivas de Guadalajara (equipo mexicano), que el miércoles jugaron ante Everton, por Copa Libertadores de América.

No olvidemos el bochornoso episodio que pasaron estos mexicanos en un mall de Viña del Mar, donde la gente los trato como leprosos; esto demuestra la falta de criterio y de conocimiento que tienen los chilenos.

Me parece que el Estado ha demostrado una baja rigurosidad frente al tema, con una excesiva calma; por otro lado los medios de comunicación han sido los responsables de informar a la sociedad, sembrando el pánico; produciéndose una dicotomía entre las estrategias contra la Gripe porcina y lo que se informa sobre ella.

Es por esto, la compra excesiva de medicamentos para prevenir la Gripe, pues los chilenos tienen una contradicción entre el Estado versus los medios de comunicación. Sintiéndose engañado por un Estado “protector” y una información alarmista.

Entonces ¿Cómo debemos actuar frente al tema de una posible pandemia? ¿Cómo prevenimos? ¿Cómo curamos algo que aun no sucede? En definitiva, ¿Cuál es el rol que debe asumir el Estado frente a esta temática?

Por Camila Armijo Callealta


Spot contra la Influenza

lunes, 4 de mayo de 2009

Seguridad v/s Libertad


Desde hace algún tiempo, se ha notado una alta considerable en el incremento de presos en las cárceles de Chile. Esto por factores que cada uno de nosotros conoce, sea delincuencia, estafa, violaciones, violencia y atentados hacia políticas del Estado, entre tantos otros. ¿Pero realmente son las carceles centros de rehabilitación y de reinserción a la sociedad? A mi parecer, creo que no, porque simplemente quien cae preso, adquiere una “cultura” carcelaria, adoptando una forma de vida resentida contra la sociedad, sin tener miedo a volver a ser un delincuente, sea por necesidad o por que la sociedad, atemorizada, les otorga ese “poder”. El sentido común siempre habla de que aquel que roba una vez, siempre lo volverá a hacer, de que la oportunidad hace al ladrón, y de que esta gente, nunca, pero nunca podrá dejar de ser delincuente.

La sociedad necesita de seguridad, ¿Pero a cambio de que? A cambio de nuestra libertad, así lo menciona Hobbes, pero este argumento no logra convencerme, no podemos entregarle toda nuestra libertad al Estado para obtener mayor seguridad a cambio; se ve hoy en día, en nuestro diario vivir, la existencia de cárceles, carabineros, detectives, paz ciudadana, empresas dedicadas a la seguridad, condominios con guardias, casas con cercas eléctricas, ventanas con defensas, alarmas, etcétera.

Para mi la seguridad no va por tener mas cárceles, ni aumentar el resguardo policial, ni tampoco aumentar la rigurosidad de las leyes, esto, respecto a la denominada puerta giratoria que existe en el sistema judicial actual; sino que la seguridad a mi parecer -quizás en una forma mas “utópica” podrán decir algunos- va por una educación, en primera instancia, la cual desde niños nos eduque a ser “seres humanos” y no maquinas competitivas dentro de un sistema.

La educación cumple un rol importante dentro de una sociedad, puede llevarnos a ser los mejores o simplemente los peores, la educación que planteo en este sentido, simplemente hace alusión a valores éticos y morales. En la modernidad, durante la infancia, son nuestras familias quienes nos deben enseñar esto, pero en la actualidad, esta lógica no se da, debido a que los padres, principales agentes socializadores, no se encuentran en este proceso, dado que ambos deben trabajar para sustentar a la familia (quizás no se da en todos los casos, pero si en la gran mayoría). ¿Y que pasa con los hijos de delincuentes? ¿Quien les enseña valores éticos y morales a estos niños? ¿El Estado? Las encuestas mencionan que ocho de cada diez niños, hijos de delincuentes, siguen este mismo camino, el de delinquir.

Otro agente socializador son los medios de comunicación, quienes nos enseñan competitividad y a ser seres individualistas, preocupándonos de nuestro bienestar y haciéndonos olvidar de las temáticas sociales.

Creo que, implantando estos valores en la educación, éticos y morales, enseñaríamos desde niños a respetar al “otro”, de saber delimitar nuestra libertad, saber cuales son nuestros derechos y deberes; tomando en consideración que quienes hacemos el orden social, somos la sociedad en su totalidad, y no simplemente un grupo pequeño de la elite dominante. De esta manera, por mera lógica, no necesitaríamos de jaulas para humanos y tampoco de los perros guardianes del poder, dejando la seguridad en manos de todos, sin castigar a nuestro semejante en celdas de aislamiento de la sociedad.

Se que me podrán criticar por la forma “utópica” que le podrán dar a mi argumento, pero es lo que creo, y lo veo mucho mas factible que seguir incrementando las leyes y teniendo mas seguridad en las calles, ellos siguen usando su violencia para mantener su orden, haciéndonos vivir bajo mil cámaras de seguridad impuestas por el Estado en las ciudades, bajo la sospecha y el temor.


Por Israel Mandujano Moya


Los Muertos de Cristo - En el Corredor