Con el golpe de estado vivido en Chile en el año 1973, la economía nacional tuvo un giro a lo propuesto y plasmado en el gobierno del presidente Salvador Allende, puesto que en el periodo de la dictadura militar o pronunciamiento militar se optó por un sistema económico neo-liberal, donde el foco de atención en este artículo es la privatización de esferas políticas que antes satisfacían las necesidades sociales de la población, como es el caso de la educación, salud, dejando así, la posibilidad de inserción de privados en aquellas esferas, aclarando si, que el estado chileno posee instituciones que satisfacen aquellas necesidades pero que en comparación a los avances tecnológicos y a las instituciones privadas queda disminuida en torno a su eficacia
Han pasado 36 años desde la instauración del sistema económico neo-liberal en Chile, lo que ha traído diversos cambios en la sociedad, como lo han señalado los analistas cepalianos tales como, Eugenio Tironi y Osvaldo Sunkel que exponen que tras la instalación y permanencia del sistema neo-liberal en Chile, “la pobreza ha disminuido” pero en cambio la desigualdad social aumenta de forma sostenida, lo que trae como consecuencia que una parte significativa de la población chilena quede por un lado, segregada gracias a la forma de urbanización que se ha dado en la región, originando con ello comunas donde gran parte de la población son de escasos recursos como La Granja, Renca, Recoleta en contraste a comunas como Vitacura, Las Condes y La Reina y, por otro lado, la población quede desposeída para una satisfacción decente de sus necesidades, no es extraño ver por la televisión los hospitales de la región Metropolitana colapsados en su capacidad, llegando al punto de atender pacientes en los pasillos del hospital, o ver también la comparación de los resultados de las pruebas evaluatorias de la educación como es el SIMCE, PSU, donde se expresa la diferencia exacerbada entre colegios municipales, subvencionados y privados.
La desigualdad social es expresada en las acciones de los individuos que están inmersos en ella, como es el caso de la “lógica autónoma” de los lugares donde hay mayor grado de desigualdad social que es observado en torno al narcotráfico, pandillas, delincuencia. Aquella lógica con que operan es fundamental para la “construcción del otro” por parte del resto de la ciudadanía, puesto que dichas acciones de los desposeídos afectan directamente a la ciudadanía que no opera con aquella lógica.
La delincuencia afecta a la sociedad en su conjunto desde la Presidenta hasta el indigente, y donde la ciudadanía expresa su temor a ser robado por el otro y que lleva a la larga una desconfianza hacia el otro, una desconfianza sobre los fines que persigue el otro, esto es fortalecido gracias a los medios de difusión de masas, principalmente por la televisión, no es extraño prender la TV y encontrarse con noticias sobre delincuencia, como robo a casa, a transeúntes, asesinatos, violaciones, entre muchas cosas mas, fortificando así el temor y miedo hacia el otro.
El tema de la delincuencia es un tema frecuente dentro de la ciudadanía, siendo este uno de los puntos centrales de la agenda publica[2], este tema es tratado de solucionar por parte del estado, por medio de la construcción o reconstrucción de leyes en torno al delito y la creación de las nuevas cárceles concesionadas. El gobierno chileno recoge aquel tema de la “agenda publica” que es plasmado por medio de políticas públicas que aludan al tema, como una supuesta solución a ello, pero que gracias a los estudios realizados en torno a la delincuencia se demuestra que no es una solución sino que mantienen el problema de la delincuencia, sin solucionar el punto neurálgico del problema, la desigualdad social.
“Un desarrollo estable a largo plazo (...) requiere de en un régimen democrático, de la erradicación de la pobreza y de un patrón distributivo mas equitativo”[3]
[1] Entendiendo la sociedad del miedo como aquella sociedad que posee el sistema neoliberal como economía, u que en su construcción social es mediada por la estratificación social que esta posea, expresando así l a construcción del otro distinto al “yo” provocando tensiones en su relación en sociedad, que es manifestado en la delincuencia.
[2] Si desea profundizar vea el libro “Inseguridad y delincuencia en Chile: Hacia una caracterización del temor” de Felipe Ajenjo y Felipe Salazar.
[3] “Un siglo de economía política chilena (1890-1990) de Patricio Meller 1998.
Por: Tomás Gatica
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2 comentarios:
si Bien es cierto el tema de la delncuencia siempre ha sido relevante aun no hay solución, algunos hablan de ejercer mano dura y a la primera no tener la oportunidad de perdon, otros hablan de que realemnte se puede aspirar a una reincersión social....
si bien es cierto son multiples las variables de porque existe la delincuencia, este debe ser un tema que tiene que ser solucionado... en Chile nos demoramos años para que recien aquellos que tenian problemas economicos no fueran a la cárcel...
la carcel en CHile sigue siendo una escuela para "delincuentes" como se dice, ademas de afectar sicologicamente la vida de las personas que entran...
este findesemana se suicido una mujer en viña del mar al día días de ser asaltada y violada... el prosunto delincuente al parecer tenia actos previos....¿ Que paso con la justicia y su puerta giratoria?
desde este punto de vista de justifica el miedo al otro y es gracias a los medios de comunicación que la delincuencia se vuelve un tema, puesto que no de ser así nisiquiera entraría en la agenda publica.
Bonva
Concuerdo con las opiniones, yo desde mi humilde morada, me gustaria agregar otra variable, quizas mas actual que es la de la crisis económica. 215 mil jovenes, entre 15 y 24 años, estarían cesantes (latercera). Tratando de ligar el tema, me imagino que los jovenes de comunas con menos recursos, si tenían un trabajo formal, y ahora lo perdieron, tienen un gran riesgo de caer en el trabajo informal(drogas, violencia, delitos). Por ahí el sistema neoliberal deja entrever su nula responsabilidad social, porque el estado siendo sinceros, no es capaz de asumir todas estas responsabilidades (en este marco neoliberal), por eso aparte de anular el poder de la estratificación y el miedo, las empresas deverían tener una responsabilidad mucho mayor para con la sociedad.
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