Hasta un cierto punto, del análisis de los diversos procesos económicos podría resultar una mirada negativa: “…nunca aprendimos como país a valorar y manejar nuestro patrimonio…” , “…deberíamos habernos hecho cargo desde un comienzo de nuestra economía…”, entre muchas otras frases que suelen repercutir en conversaciones comunes del diario vivir cuando a la economía nos referimos; pero yo lo veo de una manera diferente, creo que todo proceso anteriormente vivido fue necesario para estabilizarnos a nivel mundial y adquirir experiencia dentro de las actuales economías cambiantes.
Existe el gran factor en común que tenemos la mayoría de los países en “vías” de desarrollo: contamos con las materias primas, pero falta esa iniciativa que hace un siglo tampoco tuvimos, de generar maquinarias, tecnologías que nos hagan únicos dentro de una materia, que nos ayuden a proveernos en tiempos críticos; que en definitiva nos beneficien como país y no por sectores.
Es a partir de la de la Gran Depresión del siglo pasado que:
“(…) La industrialización basada en la sustitución de importaciones marcó la primera etapa de este nuevo proceso de desarrollo.” (Meller, 2006).
Un desarrollo que a mi juicio, se edifica de manera tanto externa como interna y que cada vez con mayor fuerza pierde el miedo a ser un “pequeño dentro de grandes”.
La economía nacional no deja de aprender a surgir, y lo más urgente en este afán de desarrollo es que ese aprendizaje sea practicado en una eficiente distribución de los recursos para con sus ciudadanos, difícilmente logre más fuera, si internamente es poco lo que demuestra tener. Es necesario que los ciudadanos aprendamos a representarnos fuera por lo nuestro que es nuestro y no por lo nuestro regalado a otros.
Ya no son necesarias las firmas extranjeras para llevar a cabo una mejor economía, los medios están, los sectores privados son incluso muchas veces más representativos que el propio Gobierno y el reconocimiento a nivel mundial de nuestros productos existe. Sólo falta la capacidad de emprender de manera autónoma en una vorágine mundial donde sólo el más capacitado surge.
°} v/s {°
2 comentarios:
claro esta que no llegaremos a ser un pais desarrollado en materia economica si las autoridades no se ponen los pantalones y comienzan a tomar decisiones que favorezcan al país y no a un grupo minoritario llamado "elite"
Claramente es el sueño de todo país no industrializado, y en este caso de nuestro país. Me surge mucha desconfianza poder lograr el modelo, pero no por que no quiera que pase, o porque el país este capacitado para tal efecto, sino las instituciones privadas y el sistema de mercado ahogan nuestras posibilidades. No creo que las potencias capitalistas que tienen sus recursos en nuestras materias primas, pierdan capital. Chile tiene que seguir tecnificandose a la par de fuertes politicas regulatorias y tributarias.
Publicar un comentario